A Procrastinar mañana

Procrastinar….. Retrasar… Postergar….. Dejar para después……. No hacer hoy lo que “debería” de hacerse hoy, etc. Pues a veces esto de postergar no es “tan” malo.

Que a veces esto de dejar las cosas para después tiene su “puntito de gracia”:

  • Es el dejarlo para después cuando ahora vas a emplear el tiempo para darte un placer,
  • Es el no saber por qué narices apuntaste esto ayer para hacer cuando ahora no te parece tan importante,
  • Es el llevo toda la mañana corriendo y el teléfono no para de sonar. Este ratito es para mí, para echarme un cigarrito, o ponerme un rato mi musiquita, o comerme un bollo o el darme una vuelta……. El ratito de “¡¡ éste tiempo va por mí, machot@ !!,
  • Es el voy a dejar de hacer esto para llamar por teléfono a esa persona que hace tanto tiempo que no sé de ella y nunca encuentro tiempo,
  • …….

procrastinador

    Y por tantos cientos de motivos más que nos hacen agobiarnos, estresarnos y acelerarnos sin motivo. Que en el Nuevo Año seáis felices aunque sólo sea porque siendo felices conseguiréis tener la mente libre de preocupaciones y mas apta para centrarse en lo que quieres hacer y solo lo que quieres hacer. Que os vaya bien.

Soy Persona y Trabajador pero solo uno.

VidaPersonalyProfesional

David Allen propone en Getting Things Done (GTD) organizar tus tareas siguiendo el orden:

  1. Contexto
  2. Tiempo Disponible
  3. Energía Disponible
  4. Prioridad

Donde contexto puede ser o bien el lugar dónde debes encontrarte para hacer la tarea (en casa, frente al ordenador, en supermercado,…) o bien puede ser una persona (por ejemplo, un contexto puede ser “con jefe” para señalar que esa tarea solo la puedes tratar en la  reunión semanal en presencia de tu jefe). En definitiva, contexto es “donde necesitas estar o en presencia de quien debes estar para realizar la tarea”. La idea es mantener tu mente liberada de las tareas que no puedes hacer en ese momento. ¿Para qué tener hoy martes tu mente ocupada en recordar que tal asunto lo tienes que tratar con tu jefe si no vas a verle hasta el viernes? Lo que se recomienda es apuntar esa tarea en el contexto de #conjefe o #reuniónsheriff y olvidarte de este asunto hasta no encontrarte con tu jefe el viernes.

Sin embargo, hoy en día que estamos tan activos en todo momento y la tecnología nos permite estar localizables y con acceso tan fácil al correo, los contextos físicos de #casa y #trabajo se confunden: no me resulta extraño estar recibiendo correos de trabajo hasta las 22 horas (si no más tarde).  Aunque te obligues a no responder a estos correos o a no contestar a las llamadas de teléfono, el caso de saber que algún compañero está trabajando a esa hora o pensar en la respuesta que le vas a dar al día siguiente, te saca de tu zona de descanso y te obliga a ponerte otra vez en mentalidad laboral. El resultado es que no descansas ni disfrutas de tu tiempo personal como debieras.

El querer hacer mis asuntos personales solo cuando me encontraba fuera del trabajo o atender sólo asuntos de trabajo en el horario cerrado de 09-18 horas solo trajo confusión y estrés a mi vida.

Yo, al menos yo, veo ya una utopía separar mi vida personal de la laboral. He optimizado mis procesos internos, he seleccionado hábitos productivos que me ayuden, he educado a la gente que reflexionen sobre si lo que quieren decirme en el momento no puede esperar unas horas o al día siguiente para relatármelo,.. pero no he conseguido separar ambas identidades. Importante, digo separar y no diferenciar porque distinguir entre tareas personales y laborales lo hago, ya, muy bien.

De mis conflictos entre separar la vida personal y profesional no quiero echar toda la culpa a los asuntos de trabajo que invaden mi tiempo libre y personal. También me sucede a la viceversa: en el contexto en el que estoy en el trabajo me coinciden en el mismo horario en el que puedo pedir cita al dentista, vigilar al fontanero que está haciendo obras en casa o felicitar por teléfono a un amigo que está en Chile por la diferencia horaria. En definitiva, hago cosas de mi ámbito personal cuando me encuentro en el contexto de trabajo. De igual forma, me permito realizar en mi tiempo personal alguna labor de trabajo como un esquema de instalación o la planificación del día siguiente. El dedicarse solo diez minutos me va a facilitar saber el rumbo que voy a tomar al día siguiente.

Las siguientes son las acciones que me facilitan hacerme mas productivo sin la necesidad de tener por completo separados mi vida personal y profesional:

  • Lista de Proyectos Mensuales Personales y Profesionales.- Es el listado de cosas que “tengo” que hacer este mes. En él están apuntadas tanto las tareas personales como las profesionales. Separadas en cuatro apartados: personal, casa, trabajo y blog. Todas las tareas que puedo realizar están siempre recogidas en algunos de estos apartados.
  • Los asuntos personales fuera del trabajo. Tengo “educados” a mis familiares y amigos que en el horario de trabajo intenten no contactar conmigo si se pueden esperar a la tarde que esté fuera del trabajo (no correo, no whatsapp).  Que sólo me llamen si lo consideran importante (o urgente) y no pueden esperar. NUNCA me he perdido un asunto importante. Las veces que me ha llamado familia y amigos la conversación sólo ha girado en el tema en cuestión y no en banalidades.  De la misma forma intento antes de salir de trabajo dejar todo bien atado para que no tengan que recurrir a mí en mi horario personal.
  • Planificar el domingo la planificación a 3 días. Solo a 3 días porque descubrí hace meses que hacer el domingo la planificación de toda la semana laboral, con el devenir de los días, lo que tenía planificado para el jueves o viernes difiere notablemente de lo que tenía previamente planeado. Solo planifico la “semana” de lunes a miércoles y el jueves y viernes lo voy cerrando con la “sentada del día anterior” junto con las cosas que aún tengo pendiente por realizar. Con esta forma he conseguido realizar en torno a un 70% de las tareas que tenía planificadas hacer durante la semana; bastante más que planificar a una semana vista.
  • Soy productivo si tengo un mínimo de felicidad. Todos los días tengo una porción de tiempo para dedicarme a mí mismo (un paseo, mi mejor CD de música, vaso de vino,…) y tiempo para los míos (visita al vecino, llamada a los padres o a algún amigo). Puedo haber tenido el día mas productivo empresarialmente hablando pero si no me quedan ganas (energía) o tiempo para hacer lo que quiero, ¿de qué me sirve tener toda mi vida tan organizada?

 

Yo soy yo y mis circunstancias y dado que me gestiono el tiempo de igual forma en el trabajo que fuera de él lo único que hago durante todo el día es priorizar qué tarea tengo que hacer en cada momento: informes en horario laboral o paseos y amigos en horario personal. Si en horario de trabajo hago algo personal es porque tiene prioridad para mí y lo ejecuto sin remordimientos. Es por el bien de mi salud mental y es otra tarea que tacho de la lista (éste es el placer que tiene el tener tareas apuntadas en papel: hacer la acción de tachar). Fácil, ¿no? Intentadlo y me contáis.

[photo credit: infocux Technologies via photopin cc]

Educación para la empresa: Desaprender

En torno a mi vida personal, estoy viendo a círculos de personas que han cogido el hábito de desaprender lo aprendido de sus padres para imitar lo que aprendieron sus abuelos.

  • Parto natural en lugar de acudir a un hospital “convencional”,
  • Educación con progenitores (“homeschooling” ) en lugar de la escuela “tradicional” (al parecer la tradicional no da libertad al niño de aprender jugando  y de estudiar matemáticas en el momento que lo demande).
  • Bollería y Panadería artesana en lugar de la fabricada en serie y exportada precocinada para su rápido consumo.
  • Confección de prendas y abalorios “hazlo tú mismo” (DIY)

Seguro que nuestros abuelos, allá por los años 50, envidiarían el futuro de nuestros días dónde tanta tecnología y progreso nos iba a facilitar tanto el trabajo que nuestro problema sería en qué consumir tanta cantidad de tiempo libre. Qué chasco se llevarían los pobres si vieran que compramos las patatas peladas o la cebolla ya cortada sólo por falta de tiempo.

El progreso y los avances son buenos, lo malo es el mal uso que hacemos de ellos:

Cuando comencé a trabajar hace años, una persona que admiro mucho me dio el siguiente consejo: “tú haz tu trabajo y no olvides que son compañeros de trabajo no amigos”. Era parte de la filosofía caduca y que aún veo mucho a mi alrededor de :

  • No dejes que nadie te pisotee”,
  • Yo cumplo mi horario: la empresa no tiene derecho a pedirme que me quede una hora más de mi jornada”,
  • Yo tengo mayor antigüedad que tú: a la hora de elegir, tengo preferencia en todo antes que tú

 virginiog

Tenemos que aprender a desaprender. Esto es, a quitarnos las ideas que hemos heredado sin cuestionarlas.

Tenemos estas creencias tan grabadas en nuestro comportamiento que nos cuestamedium_116972725 deshacernos de ellas y nos parece imposible pensar de otra manera ante la llegada de algo nuevo. Ésta es la principal causa que nos bloquea, nos causa miedo, ante la llegada de algo nuevo en nuestro entorno laboral: aprender un nuevo idioma, sentirse mayor-viejo ante la llegada de nuevos compañeros, hacer un trabajo de forma distinta a cómo lo estábamos haciendo ahora.

Desaprender es necesario. Consiste en deshacerse de las ideas preconcebidas que nos lastran a avanzar y evolucionar. Es deshacerse de la frase “eso es así porque sí y siempre se ha hecho así”. La empresa está formada por personas y como personas que son son buenas en unas cosas y malas en otras. Cada uno tiene su ritmo natural de aprendizaje y su resistencia a desaprender. Esta capacidad de desaprender no es propia de ninguna jerarquía, la sufren desde conserjes a consejeros delegados.

En el mundo de las Tecnologías de la Información este desaprendizaje se hace más evidente. La necesidad de estar en formación continua exige adquirir nuevos conocimientos capaces de sustituir a los anteriores. La rápida adopción de nuevos modelos sin aferrarse a lo inamovible es lo que nos hace evolucionar a nosotros como profesionales y por tanto a la empresa.

GTD no es sólo una metodología de organización que lista una serie de conductas y de hábitos a adquirir para conseguir productividad personal sino que, más importante, deshacerse de viejos hábitos, de hacer las cosas distintas a como las hacíamos. Al fin y al cabo, de mismos hábitos se consigue mismos resultados. Si quieres conseguir resultados distintos tienes que partir de hábitos distintos. Causa-efecto.

La capacidad de desaprender se nos ha hecho necesaria tanto en la vida personal como profesional. Aprende a cuestionarte si todo lo que haces es válido y si no se podría hacer de otra forma más óptima aunque al principio el adoptar esta nueva forma de hacer las cosas nos conlleve un esfuerzo, tiempo y energía.

JOyG

Comparte conmigo la siguiente reflexión: ¿de qué necesitamos desprendernos para aprender nuevas cosas y por tanto ser mas flexibles en valorar nuevos comportamientos vistos en otros?

photo credit: alvazer via photopin cc

No publico… Santa Semana

Buenas,

Lectores, compañeros y/o amigos: sorpresas te da la vida………. Tenía planificado esta semana continuar hablando del Trabajo en Equipo pero el perro se ha comido mis deberes (o algo así). El caso es que tengo escrito el post en modo borrador en la nube de WordPress “únicamente” a falta de incorporarle unos gráficos necesarios para explicar lo que comento del reparto de información entre un equipo de trabajo; el problema es que mi portátil sufre recaídas (creo que es astenia primaveral) con lo que no me deja acceder a estos archivos de imágenes => El caso es que no puedo terminar el post => Espero no desilusionar a muchos (bueno, en realidad, sí: espero que lo echéis de menos).

Espero encontraros de nuevo el próximo jueves. Os pido disculpas pero publicar un post hoy entraña robar ahora tiempo e interferir (para mal) en la planificación de otras personas.

Cualquiera que sea el sistema de Productividad Personal que emplees debe asignar prioridad alta a tus seres queridos como prioridad uno que son o deberían ser.

Espero que esta lección la aprendamos pronto todos. La Vida se encarga de recordarte que el tiempo que no estás donde quieres es tiempo perdido……. nunca recuperable.

Ésta quizá sea la lección que hemos aprendido esta semana: la Productividad Personal es también ser capaz de gestionar los imprevistos de última hora que hace cambiar tu planificación inicial; la capacidad de reflexionar en ese momento y valorar los pros y contras de tirar por una opción u otra. Y la capacidad de recuperarse ante tal “problema”.

Disfrutad MI Semana Santa independientemente del género, país, lado del charco o religión que practiquéis. Lo que no podéis dejar de practicar es el disfrute del tiempo.

Os quiero. Abrazos……………

Productividad y Buen Rollo.

Uno de los métodos de organización, personal y profesional, más utilizado es GTD.

GTD se basa en una premisa muy simple: todo lo que deba ser recordado hay que mantenerlo fuera de nuestra cabeza para dejar nuestra mente libre para otras actividades. Esto nos permite poder dedicarnos por entero a la tarea que en este momento estamos haciendo. Hacemos esa tarea sin temor de olvidar otra. Esto lo podemos hacer porque tenemos confianza en nuestro método y por tanto tenemos la seguridad que todo quedará registrado en nuestro sistema. Conseguimos liberar nuestra mente y dejarla en el estado de “mente como el agua“.

 Bonito panorama, ¿verdad? Idílico.

El problema viene porque nosotros, gente normal,  no somos dueños por completo de nuestra mente y ésta nos dispara recordatorios cuando menos lo deseamos: si estamos en el trabajo, estamos preocupados si el niño tiene unas décimas de fiebre; si estamos en casa intentando disfrutar de la familia estamos pensando en la presentación que debemos hacer mañana ante nuestro jefe.  No es bueno hacer una actividad cuando se está pensando en otra; cuando sientes preocupación o inquietud en el periodo de tiempo que tienes puesta la atención (foco) en la actividad: alteramos la tranquilidad mental que buscamos.

Esto es una de las base del Mindfulness y de GTD: poner nuestra atención al contexto en el que te encuentras, de disfrutar del momento del ahora.

Aprendes y aplicas Productividad Personal con la esperanza de encontrar Felicidad en el caos y desorden que se forma a tu alrededor. Es difícil integrar métodos de productividad en tu vida sin plantearte cosas como meditación, atención, reflexión y control del estrés.  Comienzas a valorar que lo que ya tienes es suficiente para llevar una vida ordenada (Ley de Segal), sin necesidad de acumular “trastos” o “personas tóxicas”.

"Trastos"

“Trastos”

Amigo que no da...

“Gente Tóxica”

Entonces si emociones malas como estrés o preocupación lastiman nuestra productividad la situación contraria, las emociones buenas (la felicidad) nos deben hacer más productivos.

Pues sí, no hay duda: cualquier tarea hecha con cierto placer se hace mejor que estar continuamente lamentándose (aunque el lamento sea en voz baja).

¿Qué es gamificación sino aprender sin apreciar esfuerzo?

¿Por qué de los despertadores están desapareciendo el sonido de campanas para interpretar sonidos naturales (y relajantes) de la naturaleza?

¿Por qué los teléfonos fijos han incorporado un nivel de volumen?,

 ¡Para conseguirnos felicidad! Vivimos en la sociedad de la máxima felicidad y el mínimo esfuerzo.

Las siguientes son acciones variopintas de conseguirnos felicidad. Seguro que ya las sabéis pero muchos ya las habréis olvidado al “haceros adultos“:

  • Aprovechar el descanso para divertirse. Descansar del trabajo no significa no-hacer-nada. Tienes que hacer cosas que te gusten.  Dejar volar la mente: ¿desde cuándo no haces un avión con una hoja de papel y lo lanzas a volar? ¿Tu jugabas a la rayuela y desde cuando no lo has vuelto a hacer? ¿Con qué persona te gustaría estar ahora? Intenta dibujarlo en una hoja con detalle. Disfruta.
  • Hacer el gesto de sonreír. Cuando no tienes motivo para sonreír es cuando más lo necesitas. No importa que no tengas ganas: sólo con hacer el gesto de una sonrisa hace que el cerebro reciba tu deseo y descargue endorfinas.

   Descubre más de los beneficios de sonreír y de los tipos de sonrisa [pincha].

  • Ni salvas vidas, ni eres un imán para atraer problemas. Y es un alivio. Muchas veces andamos con prisas y con estrés por la vida. Nos sentimos cargados de tareas porque tenemos muchas “obligaciones”. Cada uno de nosotros tenemos nuestro ritmo y nos equivocamos al acelerarlo. Somos humanos: buenos en unas cosas y malos en otras.

  Cuando sientas agobio en el trabajo piensa en lo siguiente “¿Qué pasaría si ahora       no hiciera este trabajo?” La vida se encarga de hacernos bajar el ritmo cuando          estalla nuestro ordenador o nos pone en el camino una separación sentimental           dolorosa o una enfermedad. La vida es muy buena seleccionando TUS prioridades.

  • Vudú para la gente mala. ¡Que les caiga un rayo a la mala gente! Imaginar a quien te está fastidiando el día cayéndole un piano o cayéndose por todos los peldaños de una escalera muy larga nos ayuda a levantar el ánimo. No te sientas culpable por pensar una maldad de la gente; no pasa nada y es positivo (siempre que no quieras llevarlo a la realidad _/|\_ ). Después de visionar un ratito el dolor ajeno, ponte en el lugar de esa persona y empatiza con él para entender sus motivos.
  • Respira, tómate un pincho de tortilla y vivePequeñas acciones pueden conseguir gran felicidad. Levántate de tu puesto de trabajo y mira por la ventana. El simple gesto de levantarte ya te aliviará. Mirando por la ventana siempre pasa algo nuevo e interesante por delante de tus ojos.
  • Alimentación alegre. Aunque no sepamos que es el triptófano, el zinc, el magnesio y el cómo ayuda a aumentar nuestro nivel de serotonina, tú hazme caso: ingiere pavo, pollo, leche, queso, pescado, huevos, tofu, soja, nueces y semillas de ajonjolí y de calabaza, plátanos, legumbres, verduras y germen de trigo.
  •  Invéntate un chiste. Nada sabe tan bueno que la misma comida que tú mismo te haces. Conviértete en guionista de chistes sin llegar a ser pesado. ¡Todo son ventajas!: si inventas un chiste divertido conseguirás alegrar a otros y repercutirá en tu propia felicidad. Si por el contrario, has encontrado un chiste malo donde es difícil que la gente sonría…… ríete de ti mismo y de tus ocurrencias.
  • Baila y canta. Afloja tu corbata, despéinate y descálzate y hazlo cómo si nadie te mirara. Recuerda cuando llevabas el pelo largo y “mueve tus caderas cuando todo vaya mal” (Yeah!!)

Todo esto te dirán que es hacer el tonto y  ser una persona poco sería (y por tanto poco profesional y de escasa confianza) pero aquí es donde les argumentas que lo haces por todo lo contrario: que es para recargarte de energía, que te permitirá ser más productivo y, por tanto, desempeñar mejor tu trabajo y que ser latino implica haber descubierto la gamificación antes que los americanos.

Bernard Shaw, “¡El hombre que está siempre serio en esta vida demuestra que no ha comprendido nada de nada!”

 Ea. Os mando deberes para esta semana: tenéis que detectar las “pequeñas” cosas que os dan felicidad; puede ser comer chocolate, echarse una partida de videojuegos, dibujar,…. Esas cosas os serán válidas y útiles para incorporarlas como medida de descanso en vuestro trabajo cotidiano.

Y si queréis compartir qué actividades aplicáis vosotros para conseguir estar en un reducto de felicidad por un momento, yo prometo estarte agradecido.